EL DÍA QUE LA PELOTITA PICÓ DOS VECES EN SEUL 1988

Los Juegos Olímpicos de México 1968 reunían todos los condimentos para impulsar el regreso del tenis al programa olímpico. El deporte de la raqueta y la pelota amarilla no formaba parte de los Juegos desde los Juegos Olímpicos de París 1924, cuando había quedado fuera del calendario en un contexto marcado por los cambios que dejó la Segunda Guerra Mundial y las transformaciones del profesionalismo internacional.

México ofrecía un escenario ideal: instalaciones modernas, nuevos complejos deportivos y una innovación tecnológica que marcaría una época, la transmisión televisiva a color vía satélite. Aquella cita olímpica también quedaría en la historia por una imagen icónica: el saludo del Black Power en el podio de los 200 metros, protagonizado por Tommie Smith y John Carlos, un gesto que trascendió el ámbito deportivo.

Sin embargo, la polémica en torno a la sede terminó condicionando el regreso oficial del tenis. La altitud de la ciudad —unos 2.300 metros sobre el nivel del mar— generó preocupación por la falta de oxígeno y su posible impacto en el rendimiento de los jugadores. Por ese motivo, el torneo finalmente se disputó solo como exhibición y no como disciplina oficial.

La competencia se llevó a cabo en el Guadalajara Country Club, entre el 14 y el 20 de octubre, sobre canchas de polvo de ladrillo, y contó con la participación de delegaciones de Estados Unidos, Alemania Federal, Cuba, Ecuador, Unión Soviética, España y Francia. Entre los protagonistas de aquella semana se destacó el español Manuel Santana, una de las grandes figuras del tenis de la época.

El complejo continuó vinculado al circuito internacional: actualmente se disputa el Abierto de Aspiria, un torneo M25 del ITF World Tennis Tour que reparte 30 mil dólares en premios.

Cuando parecía que el tenis podía encaminarse a un regreso definitivo al programa olímpico, quedó marcado por los Juegos de Múnich 1972, un atentado perpetrado por el grupo Septiembre Negro que terminó con la vida de once integrantes de la delegación israelí. Un episodio que conmocionó al mundo y quedó registrado como la Masacre de Múnich.

Desde entonces comenzó una seguidilla de situaciones complejas que truncaron la habilitación completa. Montreal 76´ y Moscú 80´, ambas afectadas por boicots. La primer polémica en Canadá quedó marcada por 28 países africanos que se opusieron debido que el Comité Olímpico Internacional se negó a expulsar a Nueva Zelanda por vínculos con el apartheid. A raíz de esa medida se retiraron 690 atletas afectando enormemente la festividad deportiva más grande del mundo. Lo rescatable del momento fue la Rumana, Nadia Comaneci en obtener puntaje perfecto(10.0) en barras paralelas. El caso de la capital rusa fue meramente político en plena guerra fría con Estados Unidos. El presidente Jimmy Carter despegó una campaña en contra por la invasión soviética a Afganistan en 1979 que derivó con la ausencia de más de 60 paises.

Para los Angeles 1984 se apasiguaron las aguas, aunque todavía un desafió complejo traer devuelta al tenis, como consecuencia directa de décadas de conflicto entre el modelo olímpico y la evolución profesional del deporte. Es por eso que se organizó un torneo piloto para ver la cantidad de publico que traeria hacerlo de forma único. Este circuito masculino tuvo la peculiardidad que fue reservado a jugadores menores de 20 años con el fin de evitar las grandes figuras profesionales de nivel ATP Tour. Spoiler: fue todo un éxito. Se disputó en «Los Angeles Tennis Center» entre el 30 de julio y el 11 de agosto de 1984, con 32 jugadores de 19 países, sobre canchas duras y en formato de eliminación directa al mejor de tres sets. Quizas lo más relevante fue el ascenso del sueco Stefan Edberg, entonces de 18 años quién ganó la medalla simbólica al derrotar en la final al ecuatoriano Francisco Segura Cano (más conocido como Pancho Segura Jr.)

Finalmente y como nunca, cuatro años después, el tenis picó dos veces y un poco más en Seul 1988 para la eternidad. El certamen se disputó en el Seoul Olympic Park Tennis Center, sobre canchas duras, entre el 20 de septiembre y el 2 de octubre, con cuadros de 64 jugadores en singles y 32 parejas en dobles, tanto en la rama masculina como femenina. Para algunos un regreso más, para los argentinos, un regreso que fue esperado por generaciones. Tan solo por el campañon de Gabriela Sabatini de 18 años, quien se consagró con la medalla de plata tras llegar a la final contra la alemana Steffi Graf(probablemente una de las mejores de la historia). Este hito revolucionó la raqueta femenina y la forma de vernos en el mapa. Para «Gaby», simplemente la consolidó entre las deportistas más grandes del país y un legado que hoy resuena en la chicas que sueñan con este deporte.